sábado 5 de septiembre de 2009

El prestigio de un colegio

Ahora es el momento de elegir centro para cursar Bachillerato.
Tengo unos amigos que me preguntaron que colegio tenía más prestigio para que su hijo cursara el Bachillerato. Y me costó contestar.
¿Me tenía que fijar en el índice de aprobados en selectividad? ¿Con eso se aseguraba el éxito en los estudios siguientes? ¿Sacar la selectividad es sinónimo de estar bien preparado para la carrera o los módulos superiores? ¿Le formarían “bien"?
Mi solución fue hacerles esta pregunta ¿Qué formación trae de Secundaria?
Esa fue la clave.

Cuando se redactó la LOGSE una de sus intenciones era acabar con esa desbarajuste que existía entre los ciclos superiores y los inferiores. Se pretendía que la selección de contenidos partiera de las necesidades reales de cada etapa y nivel madurativo. Cada etapa tenía su regulación, ya no se programaba en función de la etapa siguiente,se dialoga y se coordina. Algunos centros lo comprendieron y adaptaron y otros en donde la Logse se quedó en papel, no, continuaron basando su prestigio en los aprobados en selectividad.
Aún se codifica todo un Departamento por el examen de selectividad.
Un examen que cada vez se centrará más en desarrollo de competencias y capacidades que en la demostración de conocimientos; contenidos que se sobreentiende se han trabajado y superado satisfactoriamente en secundaria dotando al alumnado de una base sólida para tener unos ciudadanos culturalmente preparados.
¿No es una contradicción que en las pruebas de 3º ESO se detecten faltas de base, que los profesores de universidad expresen abiertamente lo mal preparados que entran los alumnos y después se presuma de una selectividad aprobada?
“No hay base” esta es una frase repetida constantemente por los profesores, sobre todo por los que llevamos más de 10 años en la enseñanza, pero como la enseñanza cada día se empapa más de barnices empresariales se disculpa con interpretaciones estadísticas.
Hay Centros que eso lo han comprendido hace mucho tiempo, que se adaptaron a la LOGSE y preparan jóvenes con nivel cultural, con "buena base"; Centros que consideran cada etapa valiosa, Infantil, Primaria y Secundaria siendo la etapa de Bachillerato una etapa más, e incluso, dado su bajo volumen de alumnado, no precisamente la dirigente.
La ley puede decir lo que quiera con sus mínimos que llenan números de aprobados frente a Europa, pero está en manos de los profesores la formación auténtica que quieran dar a sus alumnos.
Poner a cada etapa en su sitio.
Enseñar mejor.
Elevar los mínimos.
Exigirnos y exigirles.
El prestigio de un colegio está en un alumno bien preparado.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

???? en bachi hay clientes, tú enseñas y otro pone la nota

lore dijo...

en mi cole me enseñaron muy bien aunque no fui a la universidad, son los agustinos

Esther dijo...

Una reflexión oportuna y necesaria en estos tiempos del "todo vale". La comparto totalmente. Un saludo,
Esther

Juliiiii dijo...

Eso debería ser, pero todo pasa primero por una reflexión sobre el sistema actual y segundo por un pacto educativo que siente las bases de una vez de lo que queremos para nuestras nuevas generaciones. Los docentes, de tener voz y voto, sin duda estaríamos de acuerdo en subir el nivel de exigencia.

YOFFY dijo...

Estoy de acuerdo contigo, Julii, aprobar sin saber es una consecuencia política de la que los profesores, a nuestro pesar, también formamos parte. A veces parece que tienes que pedir perdón porque exiges o suspendes demasiado.
Un saludo Esther.

Lu dijo...

Yo mediría el prestigio de un centro por la calidad humana de toda la comunidad educativa. Quizá es una postura muy ilusa, pero de qué sirve que en un colegio los resultados sean muy buenos, pero los clientes intratables. Sé que esto ocurre en centros con mucho prestigio (= prepotencia, orgullo, élite...)

YOFFY dijo...

Sí, Lu, tienes razón con el componente clasista que a veces se origina. Llevamos arrastrando eso en la comparación de bachillerato y los módulos. Incluso a veces en la distinción Ciencias y Letras.