En la entrada anterior compartí una ponencia muy ilustrativa sobre el maltrato. Desde 1996 las leyes actualizadas recogen ese principio de responsabilidad ante una situación así.
El maltrato dentro de la escuela es más fácil de detectar y tiene una intervención rápida por parte del centro, o por lo menos ha habido y hay campañas que te enseñan cómo debemos actuar todos. En la página del defensor del menor hay varios folletos ilustrativos.
Pero qué silencioso es el maltrato dentro del ámbito familiar…
Una vez leí un póster de Manos Unidas que decía algo como “Si eres indiferente eres cómplice”, me impactó. En la sociedad que vivimos cada día estamos más indiferentes a todo. Desconfiamos de lo que está bien y mal por las consecuencias que se puedan derivar de cualquier acción. No creemos en la justicia y nos vamos haciendo cada más cínicos y políticamente correctos. Resulta más fácil mirar para otro lado, nos comen las excusas. Un niño maltratado tiene dañada la autoestima y si encima lo consideramos un problema en la escuela, un problema de responsabilidades y burocracias, el pobre se sentirá más abandonado. Un niño maltratado tiene miedo y rabia. Y está solo.
Es absurdo pensar que la familia hará algo, las madres maltratadas son también víctimas pero prefiero considerar el miedo y la angustia del niño antes que los de la madre.
Gracias a los que hacen planes de detección muchos chavales han “respirado”. También es verdad que las instituciones que prestan servicio para atajar esta situación son lentas, pero ¿qué puedes hacer cuando un chaval de 16 años te viene y te dice que su situación en casa es insostenible?,hablas con la madre y te confirma la situación pero la ves paralizada. Puedes optar por decirle que tenga paciencia,esperar a que termine 4º, se vaya del cole y ya no exista el problema, también maldecir por haberte enterado y ahora tener que hace algo. Sé que no soy muy valiente, pero espero no llegar a ser tan cobarde.
sábado 7 de noviembre de 2009
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1 comentarios:
Desde luego, enterarse de que un alumno sufre maltrato en casa es un asunto muy delicado al que no se puede ser indiferente, aunque por otra parte cualquier decisión va a ser muy delicada y difícil.
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