viernes 20 de noviembre de 2009

Una experiencia



Nos dispusimos a terminar de leer el Don Juan Tenorio de Zorrilla en clase, realizaba la lectura dramatizada con los de Diver. Al terminar nos quedamos comentando ese final, si lo consideraban justo o no, si merecía ser perdonado o no. Sus respuestas fueron terminantes, "no", debía ser castigado y además duramente. De ahí saltamos a charlar sobre eso de que a los delincuentes de 16 años se les juzgue como menores cuando han cometido crímenes tremendos como los que estamos viendo en las noticias. Para algunos no había piedad, nada, debían ser juzgados sin misericordia, "pena de muerte", para otros debía existir una segunda oportunidad. Nos paramos a reflexionar sobre la propia vida que habían llevado ellos. Ahí ya hubo bastante prudencia y arrepentimiento. Sí, era cierto, el sentimiento de culpa genera mucho dolor y ellos lo comprendían pero les costaba entenderlo en los demás.
Al final, otro día vimos la peli Pena de muerte y dialogamos sobre la justicia y las leyes que ahora se discuten en el parlamento.
Son 16, yo les oía y les observaba, apenas intervine.

Su pasión y radicalidad les lleva a posturas muy encontradas y no saben aún dialogar con plena madurez. Pero después de dos años con ellos, nueve horas a la semana, les veo cambiar y crecer.
A mí me sorprendieron.

3 comentarios:

MArina dijo...

Hola, he caído en tú blog, es muy interesante,msi compañeros de clase y yo también leímos Don Juan tenorio, pero no se armo un debate así, eso es genial, ahora me han dado en que pensar.
Besos

Juliiiii dijo...

Eso es una de las cosas bonitas de repetir con los alumnos, que vas viendo su evolución.

Por otra parte, en algún debate este mismo año sobre la pena de muerte, hay que ver lo radicales que son...

YOFFY dijo...

Gracias Marina, si os sirve me alegro.
¿Radicales?, pero para los demás,Juli.