Hoy celebramos en el Colegio San Viator "El día del bocata solidario".
Recaudamos fondos para gente necesitada. En esta ocasión recordamos y homenajeamos a un clérigo de San Viator que murió en enero con 52 años en un accidente de carretera, de una de las carreteras que circundan el pequeño pueblo de Popoy en Bolivia.
Un hombre bueno.
Un hombre sencillo que trabajaba por mejorar la vida de los demás.
Un hombre humilde, silencioso y lleno de vida que dar.
Un hombre creyente, con una fe que le hizo superar muchas dificultades y no abandonar a los que están solos.
Un hombre que no es noticia.
2 comentarios:
Es lamentable lo que estamos conociendo en los medios. Sobre todo, me resulta desagradable la actitud de quienes conocen estas situaciones y las ocultan (aunque no creo que sea éste el caso); me repugna como docente, como padre y como persona. Todo ello hace que otros seres generosos y dignos pasen desapercibidos o simplemente tengan que cargar con las culpas de otros. Espero que lo llevéis con la mayor entereza.
Un saludo.
Nunca coincidí con este hombre,lo que ha hecho, si se demuestra cierto, es asqueroso y que Dios le perdone porque yo no puedo.
Y seamos valientes siempre, denunciemos todo, no nos callemos, no silenciemos, no miremos para otro lado,y si alguien lo sabía( eso nunca lo dirán)que sepa que para mí el que calla es cómplice.
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