lunes 28 de junio de 2010

La nueva evangelización

Hace poco escuché en el claustro la palabra  "evangelización".
La nueva evangelización en la escuela católica es un reto.

Evangelizar de nuevo o nueva evangelización, es una expresión que Juan Pablo II utilizó en Haití en el año 1983 refiriéndose a un nuevo sentir a un nuevo método y a una nueva expresión. La teología de la Liberación y los escritos de Juan Luis Segundo, Leonardo Boff o Jon Sobrino (al que tuve la suerte de conocer) los documentos de Medellín o de Puebla, nos dirigen la mirada a América Latina que a su vez nos enfrenta con un espejo y nos hace reflexionar sobre nuestra creencia y vivencia de Cristo en el siglo XXI.

Y en ello está el proyecto de los centros católicos.

Es difícil el reto, la opción preferencial por los más pobres no se puede disfrazar ni aplazar y hay muchos pobres que no piden nuestro dinero sino nuestro servicio fraternal a través de una opción testimonial de un profesorado que contagie el nuevo sentir y muestre el afán liberador que ofrece nuestro estilo de docencia, que ponga en práctica métodos solidarios y participativos, adaptando la situación individual y cultural del alumno dándole la oportunidad de acercarse a Dios desde la sociedad laica y no creyente pudiendo ser él mismo y usando sus expresiones. Todo le puede enriquecer.

La inculturación del Evangelio debe tender la mano y romper los obstáculos pero sin perder identidades ni generar sentimientos de inferioridad, respetando y siendo respetado.
No es dejar de ser lo que somos para "persuadir", es convencer siendo testigos, siendo reales, convencidos de lo que somos y comprendiendo al otro también en lo que es. Conocimiento y respeto mutuo, sin prejuicios. Compartiendo la expresión de una fe o simplemente de un sentir común, pero juntos con justicia como virtud cardinal.
El diálogo con la fe marca sus propios tiempos y la cosecha ya se verá.
La tarea es difícil pero no imposible. Cuando sabes lo que hay que hacer sólo debes ponerte en camino y hacerlo.