miércoles 1 de septiembre de 2010

Giroux y la pedagogía crítica



En Giroux, el pilar y fundamento de la teoría crítica de la educación podemos encontrar ideas que actualmente, si se desata uno del embotamiento intelectual en el que estamos metidos, tienen plena actualidad.
 Es un enfrentamiento a la práctica educativa tradicional y una llamada de atención a los profesores para que se interroguen sobre la naturaleza política de la enseñanza y su currículo. Giroux habla de la enseñanza pública como un poderoso instrumento para legitimar a los grupos que están en el poder, para favorecer determinadas ideologías dominantes pero hay que hacer frente a ello fomentando una investigación crítica que ennoblezcan el diálogo significativo y la iniciativa humana.
Cuidado con lo que nos obligan a enseñar desde los partidos políticos que están en el poder o los intereses capitalistas.
Para Giroux “el debate público acerca de la naturaleza de la instrucción escolar ha sido sustituido por las inquietudes y los intereses de los expertos en administración” pero ambos pueden desarrollar una actitud liberadora y fomentar la educación como acción trasformadora de la sociedad, para ello primero el educador debe reflexionar sobre su propio capital cultural y de que manera éste influye en los estudiantes :“A quienes reducen la enseñanza a una mera aplicación mecánica de determinados método los educadores deberán disuadirlos de entrar en la educación docente”
Más que tratar de evadirse de sus propias ideologías y valores, los educadores deberían plantearles cara críticamente con el fin de comprender de qué manera los ha conformado la sociedad, sus verdaderas creencias y cómo estructurar su acción sobre los estudiantes, después educar a esos estudiantes para que sean críticos con lo aprendido y fomenten un pensamiento autónomo, participando en su formación desde su propia microcultura y su diversidad. De ahí una educación respetuosa, un ejemplo vivo por parte del profesor contra los prejuicios y los discriminaciones.
Giroux también advierte sobre los planes de estudios y los currículos que salen desde el poder, hay que estar alerta pues es el mayor caldo de cultivo de la dominación y la manipulación ideológica.
Termino esta reflexión con un fragmento de Paulo Freire:
“No hay nada parecido a un proceso educativo neutral. La educación, o bien funciona como un instrumento utilizado para facilitar la integración de la generación más joven dentro de la lógica del sistema actual y obtener su conformidad al mismo, o bien se convierte en la práctica de la libertad, en virtud del cual hombres y mujeres se enfrentan crítica y creadoramente con la realidad y descubren la forma de participar en la trasformación de su propio mundo.”

1 comentarios:

Anónimo dijo...

a veces creo que somos auténticos borregos y de intelectuales no tenemos nada somos trabajadores del estado