Según una encuesta del CIS el 75% de los españoles pensamos que los políticos en España no se preocupan de los problemas reales y no tienen en cuenta lo que realmente queremos, no los tenemos en alta estima. Este deterioro de la figura del político que denota una bajada de la confianza hacia las admnistraciones, no se convierte en debate social. No interesa; las encuestas educativas tales como el informe PISA y las otras pruebas realizadas, ahora sí. Cada uno interpreta las estadísticas como quiere y sin pudor los partidos políticos ante la llegada de elecciones, las esgriman como razones de peso para un futuro de España.
¿Los profesores estamos de acuerdo con el sistema que Europa o el capitalismo nos está imponiendo? Los alumnos deben estar preparados para el futuro, para ser trabajadores del Estado, rendir y ser eficientes y eficaces en esta sociedad que consume todo rápidamente. Ya no importa de dónde venimos, los datos que registran nuestro pasado no interesan, miramos hacia el futuro, somos y seremos competentes para ese mundo que viene, informatizado y multilingüe . El profesor ya no puede enseñar si no tiene la vista puesta en el futuro del alumno, el profesor debe ser elegido por sus cualidades personales más que por su conocimiento académico, debe estar a la última. Lo último parece ser lo más adecuado.
Todo nos lo están dando hecho.
Una sociedad que pierde el control, que va más deprisa de lo que pensábamos y que no sabe, como ser humano, dónde situar el sentido de su existencia o solamente dejarse llevar.
Yoffy significa "genial" y es genial que te pares a leerme. Lo cotidiano de la vida a veces puede ser extraordinario
domingo 12 de diciembre de 2010
viernes 3 de diciembre de 2010
La anorexia y los "chinos"
Los de Diver se iban de excursión a un pueblo, contentísmos más que nada por poder ir de calle y quitarse el uniforme. Muy guapos, a su aire, surgió la conversación sobre dónde se compraban la ropa y que quedé sorprendida pues algunas, que para mí están delgadas y ciertamente lo están, se lamentaban de que ya no se podían comprar ropa en "los chinos", que es lo más barato, porque estaban "gordas", no había tallas para ellas.
Me fui a investigar si eso era cierto. Me paseé por Marcelo Usera y fui confirmando ese situación, las tallas que venden son 36, 38 y como mucho una 40 pequeña. Cambié de barrio y busqué en el mío. Aquí hay muchos "Mulaya" y me encontré con el mismo tallaje, si la prenda es amplia aún te da pero lo que sea ajustado es difícil para una complexión hispano-goda y no asiática.
Miré en tiendas no de "chinos" sino tipo Zara, y me fijé en las etiquetas interiores de la prenda, no en las exteriores donde pone el precio, y casi todas tenían la información en letras chinas, me probé de mi talla varias blusas distintas de un mismo número y algunas no me entraban ni en un ojo.
Tanto que hablan de programas contra la anorexia, de dinero que se invierte en anuncios para aprender a comer y resulta que algo como controlar las tallas y prestar atención a ese mundo que es el que más influye a los jóvenes, nada de nada. Yo aún soy adulta y no me decepciono en esos temas,( a veces un poquito sí), pero puedo comprender cómo se sentirán ellas. ¿De verdad que todo es tan falso?
Me fui a investigar si eso era cierto. Me paseé por Marcelo Usera y fui confirmando ese situación, las tallas que venden son 36, 38 y como mucho una 40 pequeña. Cambié de barrio y busqué en el mío. Aquí hay muchos "Mulaya" y me encontré con el mismo tallaje, si la prenda es amplia aún te da pero lo que sea ajustado es difícil para una complexión hispano-goda y no asiática.
Miré en tiendas no de "chinos" sino tipo Zara, y me fijé en las etiquetas interiores de la prenda, no en las exteriores donde pone el precio, y casi todas tenían la información en letras chinas, me probé de mi talla varias blusas distintas de un mismo número y algunas no me entraban ni en un ojo.
Tanto que hablan de programas contra la anorexia, de dinero que se invierte en anuncios para aprender a comer y resulta que algo como controlar las tallas y prestar atención a ese mundo que es el que más influye a los jóvenes, nada de nada. Yo aún soy adulta y no me decepciono en esos temas,( a veces un poquito sí), pero puedo comprender cómo se sentirán ellas. ¿De verdad que todo es tan falso?
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